• Sobre la exposición
    • Artistas de la exposición 
    • Bas Meeuws

      Bas Meeuws es un joven fotógrafo que está renovando completamente el género holandés de la naturaleza muerta, especialmente las composiciones florales. El artista compone sus obras tal y como lo hacían los maestros clásicos y del neoclasicismo, flor por flor de forma minuciosa. El resultado es una fotografía compuesta por multitud de capas que transciende las fronteras del tiempo. Dentro del area de la fotografía digital, él es absolutamente autodidáctico y un experto en obra documental, retrato y naturaleza. Sin embargo, es en especial en sus motivos florales en donde su fuerza expresiva sale a la luz: belleza, naturaleza, virtuosismo técnico, significado y arte. Su obra está profundamente conectada a la historia y tradición del arte, basándose en las naturalezas muertas del siglo XVII. Con esa pureza digital pulida del artista, las fotografías nos devuelven a la Edad de Oro de la pintura flamenca.

      Medardus

      Camille Hagner, también conocido como Medardus, desarrolla sus series pictóricas buscando en el pasado. En sus pinturas al óleos el artista combina motivos clásicos de la pintura renacentista y barroca, fotografías antiguas y su propia imaginación, así cómo motivos sacados del mundo de la ciencia ficción, como aeronaves o robots. Medardus crea ambivalentes y extraños espacios visuales, en los cuales humanos, animales y máquinas emergen en visiones absolutamente atemporales. El artista vive y trabaja en Suiza.

      Moto Waganari

      Moto Waganari crea figuras transparentes formadas por delicadas lineas. Iluminando sus figuras el artista multiplica el efecto tridimensional de la obras, revelando el alter ego inmaterial de cada efigie. Sus personajes parecen visualizar un mundo surrealista paralelo, lleno de sorpresas y enigmas. Las esculturas de Moto Waganari seducen al espectador con su intensiva apariencia y su sofisticada ligereza.

      Danielle van Zadelhoff

      Danielle van Zadelhoff sabe como capturar aquellos sentimientos tan difíciles de expresar que nos acompañan el resto de nuestras vidas, en una sola instantánea. Sus fotografías no pueden dejar a nadie indiferente. En sus imágenes uno puede vislumbrar vida, soledad, vulnerabilidad, inocencia y la pureza de las emociones. Especialmente hoy, cuando todo es cambiante y ruidoso, una imagen así te puede llevar de vuelta a lo que verdaderamente merece la pena de la vida y puede alcanzarnos profundamente. A veces nos olvidamos de nuestras raíces, pero todos tenemos un pedazo de historia con nosotros, que crece en nuestro patrimonio cultural común. Los invariables grandes temas de la vida convierten a los maestros clásicos y aquellos que reflejan su legado en su arte, en símbolos cautivadores, repletos de significado.