• Sobre la exposición
    • Artistas de la exposición 
    • Craig Alan

      Craig Alan nació en el año 1971 en San Bernardino, California. A edad muy temprana se trasladó a Nueva Orleans y terminó accediendo a la Universidad de Alabama. Siendo estudiante consiguió ya multitud de seguidores, galardones y premios, hecho le animaría a continuar su trabajo como artista y empezar su carrera profesional e investigar su propio estilo dentro de la técnica mixta. El punto de partida de sus pinturas sobre tabla o lienzo son la elaboración de masas multitudinarias realizadas con extrema precisión. Por medio de un efecto óptico y la propia perspectiva del público, los cuadros terminan dando lugar a retratos de personajes archiconocidos, muchos de ellos artistas o actores con un éxito reconocido.

      Antonio Marra

      Los cuadros abstractos de Antonio Marra conquistan por su fascinante ilusión óptica, que sorprende por el cambio de color y forma que suscitan sus obras. Cada obra con su multitud de perspectivas contiene a su vez más de un motivo abstracto, que se revela en el momento que el espectador se mueve paralelamente delante del cuadro, ofreciendo distintas e infinitas visiones del mismo lienzo. Así el espectador es atraído en un caleidoscopio vivo repleto de colores. El arte de Antonio Marra está repleto de sorpresas visuales y efectos espectaculares. El artista ha llegado a crear su propio estilo artístico redefiniendo las técnicas de los artistas del Op-art y el orfismo.

      Bas Meeuws

      Bas Meeuws es un joven fotógrafo que está renovando completamente el género holandés de la naturaleza muerta, especialmente las composiciones florales. El artista compone sus obras tal y como lo hacían los maestros clásicos y del neoclasicismo, flor por flor de forma minuciosa. El resultado es una fotografía compuesta por multitud de capas que transciende las fronteras del tiempo. Dentro del area de la fotografía digital, él es absolutamente autodidáctico y un experto en obra documental, retrato y naturaleza. Sin embargo, es en especial en sus motivos florales en donde su fuerza expresiva sale a la luz: belleza, naturaleza, virtuosismo técnico, significado y arte. Su obra está profundamente conectada a la historia y tradición del arte, basándose en las naturalezas muertas del siglo XVII. Con esa pureza digital pulida del artista, las fotografías nos devuelven a la Edad de Oro de la pintura flamenca.

      Medardus

      Camille Hagner, también conocido como Medardus, desarrolla sus series pictóricas buscando en el pasado. En sus pinturas al óleos el artista combina motivos clásicos de la pintura renacentista y barroca, fotografías antiguas y su propia imaginación, así cómo motivos sacados del mundo de la ciencia ficción, como aeronaves o robots. Medardus crea ambivalentes y extraños espacios visuales, en los cuales humanos, animales y máquinas emergen en visiones absolutamente atemporales. El artista vive y trabaja en Suiza.

      Yoshiyuki Miura

      Las obras del artista japonés Yoshiyuki Miura se pueden considerar como un intento de de regulación sistemática de la omnipresencia del caos. Con sus esculturas e instalaciones el artista refleja la continua relación entre espacio y tiempo. Él contrapone elementos opuestos en tensión guiándolos a un estado perfecto de equilibrio. De esa forma, Miura crea objetos que juegan con nuestra percepción de lo tridimensional y maravilla al público con la relativa simpleza e inconfundible belleza y precisión de sus obras.

      Moto Waganari

      Moto Waganari crea figuras transparentes formadas por delicadas lineas. Iluminando sus figuras el artista multiplica el efecto tridimensional de la obras, revelando el alter ego inmaterial de cada efigie. Sus personajes parecen visualizar un mundo surrealista paralelo, lleno de sorpresas y enigmas. Las esculturas de Moto Waganari seducen al espectador con su intensiva apariencia y su sofisticada ligereza.

      Danielle van Zadelhoff

      Danielle van Zadelhoff sabe como capturar aquellos sentimientos tan difíciles de expresar que nos acompañan el resto de nuestras vidas, en una sola instantánea. Sus fotografías no pueden dejar a nadie indiferente. En sus imágenes uno puede vislumbrar vida, soledad, vulnerabilidad, inocencia y la pureza de las emociones. Especialmente hoy, cuando todo es cambiante y ruidoso, una imagen así te puede llevar de vuelta a lo que verdaderamente merece la pena de la vida y puede alcanzarnos profundamente. A veces nos olvidamos de nuestras raíces, pero todos tenemos un pedazo de historia con nosotros, que crece en nuestro patrimonio cultural común. Los invariables grandes temas de la vida convierten a los maestros clásicos y aquellos que reflejan su legado en su arte, en símbolos cautivadores, repletos de significado.